Herramientas para crear tu entorno personal de aprendizaje (EPA)

Herramientas para crear tu entorno personal de aprendizaje (EPA)

Hablar de learnability, aprendizaje continuo o recursos para el desarrollo personal y profesional implica hablar de manera absolutamente necesaria del concepto EPA (Entorno Personal de Aprendizaje).

Mucho se ha discutido en los últimos años de este concepto, en muchas ocasiones, no todo lo conciso y preciso que necesitamos para comenzar a trabajar de manera coherente y consistente en su desarrollo. Demasiada definición del concepto y pocas claves prácticas para llevarlo a cabo de manera efectiva. Por eso, comencemos en primer lugar aportando una posible definición de EPA que nos ayude a ubicarnos.

[EPA] Entorno Personal de Aprendizaje o cómo desarrollamos ese conjunto de recursos, herramientas y metodologías que nos permitan seguir aprendiendo en cualquier momento y en cualquier lugar, a nuestro ritmo, pero siendo conscientes de que no hay nadie con mayor responsabilidad en nuestro desarrollo que nosotros mismos.

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La eclosión de las nuevas tecnologías ha hecho que tengamos que replantearnos cómo hacemos las cosas en muchos ámbitos de nuestra vida, y uno de ellos es el de la educación. Más concretamente, el cómo aprendemos. De ahí que resurja con fuerza el concepto de “entorno personal aprendizaje” (EPA) o PLE (Personal Learning Enviroment, en inglés) que, aunque siempre ha existido —aunque no éramos tan conscientes de él—, ahora se redefine para integrar las múltiples posibilidades que ofrece Internet  y las nuevas herramientas digitales.

Aunque un EPA es “personal” por definición, y por tanto, la persona que lo crea puede organizarlo y gestionarlo como más se ajuste a su modo de aprender, si queremos que este sea completo debe contar al menos al menos con tres partes:

  1. Fuentes de información: los sitios y actividades de los que obtenemos información. Pueden ser medios online, bibliotecas digitalizadas, blogs que solemos consultar, canales de YouTube o Vimeonewsletters, programas de televisión subidos a la Red. Si tienes muchas fuentes, incluso puedes organizarlas en algún lector de RSS, como Feedly o TheOldReader. Eso sí, intenta seleccionarlas bien para no ahogarte en un mar de información que luego no seas capaz de gestionar.
  2. Herramientas con las que modificamos la información: son aquellas herramientas digitales o programas que nos permiten trabajar la información obtenida y crear contenidos para aprender. Por ejemplo, herramientas para crear blogs, como Blogger o WordPress; presentaciones, como Prezi o SlideShare; vídeos, como WeVideo o PowToon…. Existen infinidad de posibilidades.
  3. Red personal de aprendizaje o Personal Learning Network (PLN): formada por aquellas personas con las que compartimos nuestro conocimiento y experiencias o colaboramos en la creación de nuevos objetos de aprendizaje. Podemos conectarnos a ellas a través de las redes sociales, como TwitterFacebook o LinkedIn; foros o comunidades virtuales; entornos colaborativos, como los que facilita Google, u otro tipo de herramientas, como Skype.

 Ahora bien, ¿cómo puedo desarrollar un EPA efectivo?

Existen 3 aspectos fundamentales que van a marcar el eje central en el desarrollo de un buen EPA:

  1. La temática o temáticas sobre las que necesito seguir formándome y capacitándome.
  2. El tiempo del que dispongo para esta labor.
  3. Los recursos que tengo a mi alcance para trabajar en mi EPA.

Pese a tratarse de tres criterios sencillos y simples para trabajar en nuestro EPA, hay personas que no son capaces de optimizarlo porque, aunque tienen buenas intenciones, no terminan de concretar esta herramienta y se pierden en aspectos como:

  1. No tienen claro o bien andan muy perdidos/as sobre lo que quieren, deben o necesitan aprender o sencillamente no han sabido enfocar correctamente sus necesidades de formación y desarrollo.
  1. Son excesivamente optimistas con la cantidad de tiempo que van a poder dedicarle a esta actividad. Se marcan unos objetivos excesivamente ambiciosos y terminan por abandonarlos al no poder cumplirlos.
  1. No son capaces de encontrar y en en el caso de que encuentren, no saben curar contenidos para quedarse con aquello que verdaderamente aporta valor. Diferenciar el grano de la paja (y no nos engañemos, hay mucha paja circulando por todos lados) es la clave y el verdadero elemento diferenciador para optimizar nuestro EPA.

Para acabar con esta sensación de no ser capaz de poner en marcha tu EPA de manera efectiva te proponemos 5 claves que te ayudarán con este objetivo:

  • Identificar las áreas de conocimiento sobre las que necesito seguir formándome o capacitándome. Dentro de nuestro desarrollo personal y profesional debemos conocer qué áreas necesitan ser trabajadas para seguir mejorando.
  • Identificar el tiempo que realmente tengo disponible e incluirlo en mi agenda de trabajo. Este es sin duda uno de los mayores elementos limitantes. Ser demasiado optimistas con el tiempo que verdaderamente tenemos disponibles puede tirar por tierra todo el trabajo realizado en torno a la puesta en marcha de nuestro EPA.
  • Identificar las fuentes de conocimiento que nutrirán mi EPA para optimizar su acceso y uso. Abramos la mente y entendamos que el aprendizaje no solo está en los canales tradicionales de formación sino que un blog, un tutorial de YouTube, una sala de ClubHouse, un hilo interesante en Twitter o un artículo del periódico se pueden convertir en excelentes herramientas de aprendizaje.
  • Establecer unos objetivos de aprendizaje semanales, mensuales o trimestrales para poder chequear que se van cumpliendo y que los alcanzamos tal y como estaba previsto. En el caso de que no lo hagamos, tendremos que revisar si efectivamente estos objetivos que nos hemos marcado son lo suficientemente realistas, ambiciosos o motivadores.
  • Desarrollar mi MAPA EPA donde identificar objetivos, recursos a utilizar, indicadores de consecución, revisión de resultados, entre otros elementos. Para poder valorar si el trabajo es efectivo es preciso medir y cuestionar. Revisar regularmente e identificar si lo estamos haciendo bien o debemos cambiar o incluir mejoras resulta fundamental. Estaremos abiertos a la mejora continua siempre.

Como podemos ver, consejos sencillos, fácilmente aplicables y muy orientados a resultados. Se trata de pasar a la acción y de que nuestro EPA nos aporte todos esos beneficios que necesitamos conseguir para convertir nuestro proceso de formación, capacitación y desarrollo en nuestro mejor aliado tanto para nuestra empleabilidad presente como futura.

Fuentes: https://www.alexdurana.com/http://www.aikaeducacion.com/

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